Ir al contenido principal

Esto no es el fin del mundo . . .





              ¡Esto no es el fin del mundo! 



                         


Esto no es el fin del mundo, obviamente, ese fin no lo conoce nadie, solo El Padre Celestial. Pero el tema aqui es otro, aunque debo decir que lo que vivimos hoy nos acerca al final, y aunque no sea cómo se le parece, cierto? Hoy suceden cosas que rayan en la incredulidad, veamos algunos casos: Hoy existen presidentes de países que no son electos por voto popular, tal es el caso del mandamás de España, un tal Pedro Sánchez, no lo eligió el pueblo, pero ahi está. Y otro caso increíble y sospechoso es el de Trump que al parecer el ruso Putin incidió en el resultado a través de "hacker" que manipularon la elección, recuerdan que la señora Clinton ganaba las encuestas galopando, pero al final se atravesó el citado y se especula la estrategia de internet y Putin metió su mano peluda. Increíble, ¿no? ¿Fin de mundo?
No, ya lo dijimos. Hace poco estuvimos al filo de una conflagración mundial que pudo haber sido la tercera y última entre Corea del Norte y EEUU, a última hora se calmaron las aguas, aunque estuvimos en el filo de la navaja. En estos tiempos hemos visto ahorcados y descabezados vía satélite como cualquier programa de TV, lo recuerdan? Entre otras menudencias. Hace poco en Nicaragua masacraron más de cuatrocientas personas en lucha política, y hace meses en Venezuela ocurrió igual. Y no hubo culpables en los dos casos. Solo hubo sangre y muertes. Es como si fuera el final, pero ya anotamos que no. Ahora, que las naciones y quienes las dirigen se rían de la OEA, la ONU, del Tribunal de la Haya de las tropelías de sus presidentes, y que algunos le digan a los viejitos que llaman de la tercera edad que son mafiosos e insignicantes,  son cosas de poca monta, ¿verdad?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las letras que grabó Ali Primera no eran suyas

¿Las letras que grabó Ali Primera no eran suyas?                             Por Eduardo Correa Definitivamente debo admitir que si alguien me preguntase que si fui sorprendido al tener conocimiento de lo que reflejo en el título de este escrito la respuesta tiene que ser afirmativa, y sin sonrojarme puedo expresar que simplemente lo ignoraba y estaba muy lejos de sospecharlo siquiera. Y es que siempre estuve entendido de que las letras, en su mayoría puedo decir, que grabó y dio a conocer masivamente, tanto dentro como fuera del país, el genial hijo de la sierra del estado Falcón eran suyas. Pero resulta que en los dos últimos años este asunto singular era un secreto a voces en los corrillos de la cultura y de la música. Y cualquiera podría argüir que cómo saberlo si lo contrario fue lo que se dio a conocer de modo legal en los registros de propiedad y derechos de autor. Y ello sucede desde hace unos t...

-HOMENAJE PÓSTUMO A ORLANDO RIVERO -artículo

Hace unos días nos sorprendió una noticia que decía que había muerto Orlando Rivero. Un accidente de tránsito ocurrido en una carretera del estado Guárico lo arrancó del seno familiar, y truncó también la franca sonrisa que dispensaba en los encuentros con los amigos y con todo aquel que consiguiera a su paso. Y es que Orlando fue un militante de la fraternidad, de la consideración y del respeto. Su condición humana, impregnada de una extraordinaria sensibilidad, quedó plasmada en las sabanas apureñas, en todo el llano y en cada rincón venezolano donde le correspondió interactuar. Ahora le tocó emprender ese viaje sublime, a través del lejano cielo azúl y de las radiantes estrellas, en busca del consuelo eterno. Conocimos a este dilecto amigo en el estado Barinas, allá por el año 1971, donde laboramos juntos por espacio de dos años en las lides del agro. Los dos llaneros y con inquietudes por el folclor. El -Orlando- con el canto y la composición, y yo -quien escribe- "garabateand...

¡Ya me estoy poniendo viejo!

¡Ya me estoy poniendo viejo! Por Eduardo Correa   El ancianito caminaba a duras penas por la acera y un joven se le acercó, diciendo: “Oiga, ¿para dónde la lleva por ahí, viejito? Y el hombre con sus años a cuestas le respondió viéndolo de reojo: “¿Y por qué me pregunta, mijito? “Bueno, quiero saber si puedo acompañarle”. Y sin detenerse en su lenta marcha respondió sin mirar de nuevo: “No, hijo nuestros caminos llevan rumbos distintos”. Y siguió sin inmutarse y sin desdén. ¿Qué quiso decir el buen hombre con eso de que eran distintos sus caminos? Muchas cosas. Incomprensibles quizás para los necios. Y es que viéndolo de otro modo, la edad adulta o mayor o anciana siempre han querido revestirla con metáforas y con aires poéticos no siempre alejados de tonos románticos. Por ejemplo, ¿Quién no ha escuchado referirse a “los años dorados? Y claro que también se habla de “Estar en una edad otoñal” para señalar a personas muy entradas en abriles, pero diciéndolo de ...